
Santiago de Chile tiene todo para convertirse en el próximo viaje de los colombianos. La capital chilena combina historia colonial, barrios con vida propia, naturaleza a minutos del centro y una gastronomía que sorprende desde el primer plato. Si la pregunta es qué hacer en Santiago, la respuesta corta es: mucho. La respuesta larga, la encontrás acá.
Con más de 7 millones de habitantes y los Andes como telón de fondo permanente, Santiago es una ciudad que no para. Y para quienes viajan desde Colombia, tiene la ventaja de ser destino directo con vuelos frecuentes y una oferta turística que funciona bien tanto en visitas cortas como en estadías de una semana.
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El recorrido natural arranca en la Plaza de Armas, el punto fundacional de la ciudad. Alrededor de la plaza están la Catedral Metropolitana, el Museo Histórico Nacional y la Oficina Central de Correos, un edificio de arquitectura francesa que vale la pena fotografiar. Desde ahí, el Palacio de La Moneda es parada obligatoria para entender la historia reciente de Chile, desde la época colonial hasta hoy.
A pocos pasos, el barrio Lastarria ofrece una pausa diferente: cafeterías, librerías independientes, murales y espacios culturales como el Museo de Artes Visuales. Es uno de los barrios más cuidados y agradables de Santiago, ideal para caminar sin prisa, y al caer la tarde se convierte en zona de bares y restaurantes con ambiente bohemio. Puedes hacer este recorrido con un free tour por Santiago.
El Cerro San Cristóbal es uno de los íconos más representativos de Santiago y forma parte del Parque Metropolitano, el parque urbano más grande de Chile y el cuarto en tamaño a nivel mundial. Subir hasta la cima en funicular o teleférico y llegar al mirador con vista a la cordillera nevada es una de las experiencias que más recordarán los viajeros.
En la estación cumbre se puede disfrutar de una vista panorámica de toda la ciudad y probar el tradicional mote con huesillo. Dentro del parque también está el Jardín Japonés, el zoológico y varios senderos para caminatas. También tienes la opción de hacer un tour por el cerro San Cristóbal.
Para quienes prefieren una vista sin caminata, el Sky Costanera es la opción. Ofrece un mirador de 360° en los pisos 61 y 62 del Costanera Center, con ascensores que tardan menos de un minuto y espacio completamente vidriado, ideal tanto de día como al atardecer. Es también la mejor alternativa en días de lluvia o frío. También pueden tener la alternativa de Santiago Skyline - San Cristóbal, Teleférico y Funicular.
El Mercado Central es uno de los mercados más emblemáticos de Santiago, famoso por su oferta de pescados y mariscos frescos. Los restaurantes de su interior ofrecen platos típicos como congrio, reineta, mariscal o paila marina. Para los colombianos acostumbrados a ceviches y frutos del mar, este mercado es una experiencia gastronómica que vale el viaje por sí sola.
A pocas cuadras, La Vega Central completa el panorama: frutas, verduras, jugos naturales y platos caseros a precio de barrio.

El Cajón del Maipo es un pintoresco cañón ubicado en los Andes, a unos 50 km al sureste de Santiago. Es destino ideal para actividades al aire libre como trekking, rafting, montañismo y observación de fauna. Para quienes quieren alejarse un día de la ciudad y respirar montaña, es la excursión perfecta.
Dentro del Cajón, el Embalse El Yeso impresiona por su color azul turquesa rodeado de cumbres andinas, y las Termas Valle de Colina ofrecen pozones de agua caliente natural con temperaturas que van de los 25°C a los 55°C, a unos 109 km de Santiago.
Para quienes prefieren no improvisar, Santiago tiene una oferta sólida de actividades. Los recorridos a pie por el centro histórico son los más populares entre los viajeros que quieren contexto histórico sin perderse nada. Las excursiones a viñas como Concha y Toro, Cousiño Macul y visita a la viña Casas del Bosque permiten combinar paisaje andino con degustaciones de vino chileno. Y los tours en bicicleta recorren varios barrios en pocas horas con guías locales.
Las actividades en Santiago más valoradas por los viajeros latinoamericanos combinan el centro histórico con algún cerro y una excursión de día completo fuera de la ciudad.
Cada barrio tiene su personalidad y su ritmo. La mejor manera de recorrerlos es a pie, sin apuro.
Para ver lo principal centro histórico, cerros y barrios modernos bastan 2 días. Lo ideal es estar 4 o 5 días para poder hacer excursiones imprescindibles como el Cajón del Maipo o Valparaíso. Con una semana se puede combinar la ciudad con la costa y la cordillera sin sentir que falta tiempo.
Santiago tiene una red de metro eficiente y segura que conecta la mayoría de los puntos turísticos, lo que hace que moverse sea simple incluso para quienes viajan solos por primera vez.
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Las mejores cosas que hacer en Santiago están repartidas entre su centro histórico, sus cerros con vista a los Andes, sus mercados y sus excursiones naturales. La ciudad funciona bien para distintos tipos de viajero: el cultural, el aventurero, el gastronómico. Antes de viajar, conviene buscar vuelos con anticipación y tener claro el tipo de experiencia que se busca, porque Santiago tiene tantas capas que cada visita termina siendo distinta.